26 de agosto de 2026

Eclipse solar total del 12 de agosto

El pasado 12 de agosto tuvo lugar en la zona norte de España un eclipse solar total con unas condiciones atmosféricas difícilmente igualables al ser al atardecer y sin borrascas ni nubes en la mayor parte del recorrido de la sombra lunar. De hecho, un amigo de la Sociedad Vizcaína de Astronomía me dijo que de los tres eclipses totales que había visto en su vida éste había sido el más bonito.

Con un año de antelación me había reservado el día de vacaciones, lástima por la gente que tuvo que trabajar y peor aún por la gente que se creyó todos los bulos que circularon en torno a las gafas y supuestas cegueras. Una consecuencia de las redes sociales que aprovecha mucha gente para asustar y desinformar.

Había decidido verlo desde el pico más alto de La Rioja: El monte San Lorenzo en Ezcaray. El día antes por la tarde me acerqué a Beneguerra y el día del eclipse por la mañana, para ir haciendo boca, me acerqué andando hasta el monte El hombre desde Ezcaray. En una de las pistas forestales ya me encontré a primera hora con la Guardia Civil cortando el tráfico (riesgo de incendios), sin embargo me aseguraron que el acceso a Valdezcaray por carretera no iba a presentar ningún problema en todo el día.

Vista desde el collado Beneguerra el día antes, 11 de agosto 20:30 misma hora del eclipse del día siguiente.

Subiendo al Hombre

Moras que me vinieron de perlas en el camino

Después de comer, sobre las 16:45 cogí el coche para ir a Valdezcaray y desde allí subir andando al monte San Lorenzo. ¡Cuál fue mi sorpresa cuando la Guardia Civil no dejaba subir a nadie! Aforo completo, riesgo de incendios. ¡No me jodas, los putos domingueros lo habían llenado! Encima, te mandaban a Burgos, lugar al que fue mi sobrina Irina con su novio Unai, en concreto a Fresneda por el puerto de Pradilla. Me contaron que estaba lleno de gente y de coches sin restricción. ¿Es que en Burgos no había riesgo de incendios? Flipante.

Total que tuve que echarle imaginación. Aparqué junto al río Oja y empecé a subir andando desde Ezcaray con el tremendo calor que hacía y el poco tiempo que tenía para salvar un desnivel de unos 1.500m.

Multitud de endrinas en el camino

Subiendo hacia el monte San Lorenzo

Al final me quedé en el monte Márulla (había salvado un desnivel de 800 m con 30 grados) donde no había nadie, justo frente al Sol en un balcón envidiable. Contra todo pronóstico, media hora antes del Eclipse aparecieron dos chavales con bicicletas de montaña y una familia que no sé de dónde salió.

Mi intención era disfrutar del Eclipse sin grandes distracciones, así que me limité a proyectar la luz del Sol con unos prismáticos rusos que me regalaron el mi Primera Comunión (hace 45 años) y a disfrutar con las gafas que había comprado en el supermercado Aldi.



Eclipse proyectado en un folio.

Prefería disfrutar del momento que intentar sacar grandes fotos. Otros lo hicieron por todos.

La experiencia del Eclipse superó con creces mis expectativas. Lo que más me gustó fue el disco solar que se tenía que ver a simple vista. Pude disfrutar como un enano de las perlas de Baily y las protuberancias rojas. Además, como se ve en los vídeos, el oscurecimiento y la aparición de Venus, la bajada de temperatura, el silencio de la montaña, lo hicieron algo único que no se volverá a repetir por aquellos lares en bastantes años. 

Los cuatro gatos que estábamos en aquella loma lanzamos exclamaciones de admiración y aplaudimos a la Naturaleza que todavía hoy supera nuestra imaginación.





Después tenía que volver al pueblo por el mismo camino y se me echaría la noche encima, razón por la cual me había llevado un frontal y una linterna que tuve que usar.

Sonia, Leire y June lo vieron desde La Galea en Getxo, al lado de casa, donde las condiciones fueron excelentes y hubo muchísima gente al ser un punto excepcional para disfrutar de las puestas de Sol.

En este punto, sobre las 21:30, aún no había terminado el Eclipse.

Bajando con algo de premura porque se me echaba la noche encima e iba solo.

13 de julio de 2026

Revisando viejas grietas de calcita en una antigua mina de hierro de Saratxo

Son conocidas las calcitas de esta primero mina de hierro y después enorme cantera de caliza. Aún hoy son visibles los restos ingentes de mineral, tanto de uno como de otro.

Por desgracia, las labores están tan deterioradas que no es posible sin gran riesgo recuperar nada de valor. 



El paraje es espectacular entre bosques y montañas.


Muestra mineral de las labores de hierro.


Muestra mineral de las labores de calcita.

10 de julio de 2026

Recuperando viejas costumbres

Cuando ya lo tienes todo de uno o varios yacimientos te puedes permitir el placer de visitarlos sin intención de picar. En esas ocasiones, puedes mirarlos con otros ojos, mirar más allá, y muchas veces aparecen sorpresas inesperadas.

La sierra ezcarayense tiene multitud de antiguas minas y afloramientos que permiten redescubrir minerales de manera pausada y disfrutar del entorno.

En el barranco de la imagen uno puede ver in situ cómo afloran los minerales de cobre. Seguramente, en la antigüedad siguiendo los indicios localizaban los filones y de ahí nacían las minas.

30 de junio de 2026

Inundación mineral en el sector del coleccionismo

Hace tiempo que quería escribir esta reflexión por otro lado completamente evidente.

El envejecimiento de la población, también de los coleccionistas de minerales, está provocando una progresiva avalancha de minerales.

Imagen generada con IA

Somos muchos, muchísimos, los que durante años hemos acumulado cajas y cajas de piedras ya sean compradas, intercambiadas y sobre todo recolectadas.

En unos casos llega el momento de poner orden, en otros de hacer espacio. Sea como fuere hay que darle salida al material y eso está llevando a una incipiente y creciente inundación de piezas en el sector. Piezas que antaño eran inalcanzables por precio o por escasez ahora empiezan a ser asequibles e incluso sobrantes.

Buenos tiempos para completar una colección, e incluso en algunos casos para empezarla.

22 de junio de 2026

Sorpresas abriendo cajas de minerales

Como ya he contado en alguna entrada anterior, en el proceso de preparar las vitrinas estoy procediendo a la apertura progresiva de las más de 50 cajas de minerales acumuladas principalmente desde 2006 (20 años).

A pesar de que dentro de cada caja los minerales van envueltos con papel, con bolsitas de sílice antihumedad, y en algunos casos dentro de cajitas de metacrilato, a veces me encuentro con sorpresas: Halitas deshechas, piritas rajadas, etc. El sábado pasado me encontré con otra. 

Hace unos años me regalaron unas muestras de mercurio nativo de Almáden. Sabiendo del peligro de los vapores del Hg las metí en una caja de plástico que, aunque parece muy hermética (razón por la cual no la sellé), no lo fue tanto. Está claro que a partir de ahora sellaré ese tipo de minerales.

Lo que me encontré fue que los vapores de mercurio habían ennegrecido el plástico de la caja y habían manchado de negro sobre todo el papel y cartón de los minerales de alrededor y, que es lo que más me llamó la atención, se habían ensañado sobremanera con una muestra de aragonito coraloide de la mina Regia.

Veremos si puedo recuperar el aragonito con algún tipo de limpieza, aunque tiene mala pinta.

8 de junio de 2026

Mineral de la mina San Luis en el muelle de Urazurrutia (Bilbao, 1890)

Circa 1890. En la margen derecha se aprecian las instalaciones del ferrocarril de vía estrecha a Durango, conocido como "El Duranguillo" o "el tren de las lecheras", inaugurado en 1882, obra de la Cia. de Ferrocarril Central de Vizcaya . 

Algo más adelante, se sitúan las escuelas viejas de Atxuri, cuya primera piedra se colocó en 1877. En la margen izquierda, en el muelle de Urazurrutia, se almacena el mineral procedente de la mina San Luis, situada en Miribilla, en el lugar denominado Agarre, propiedad de la Compañía Luis Lewison y Block .

Fotografía de Telesforo de Errazquin del archivo del Museo Vasco en Ondarea.eus