El que me la vendió se dedicaba a recorrer el país con su autocaravana en busca de antiguos yacimientos de oro y el resultado luego lo vendía por Internet en el primer eBay que existió.

Durante unos años le seguí la pista hasta que un buen día desapareció de eBay. Semanas más tarde vi que había puesto en venta (también en eBay) su autocaravana, con lo que supuse que o bien había encontrado la pepita de sus sueños, la que definitivamente le retiraba, o todo lo contrario. Después de aquello nunca más volví a saber de él.
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