Después de casi 40 años de aficionado a los minerales, 30 coleccionando y 20 acumulando piezas y cajas de manera casi compulsiva, ya toca empezar a pensar en unas vitrinas.
Lo primero es tener localizado y preparado el sitio donde van a exponerse las piezas, que podría parecer lo más complicado, pero no. Y es que seguidamente surge la cuestión de las vitrinas, que no es un tema baladí porque de él se desprenden múltiples preguntas que requieren tomar muchas decisiones.
Así por ejemplo, está el asunto del color, las dimensiones, con o sin cajones y sus tamaños, puertas abatibles o correderas, con o sin estantería superior para libros y otros objetos, baldas de melamina o de cristal y número, y si son de cristal hay que pensar en el grosor 5mm-7mm, por no hablar de la iluminación puntos, tipo, color.
Y todo lo anterior va unido al presupuesto y a las múltiples alternativas de afrontarlo: Ikea, Conforama, Leroy y similares, tiendas de muebles estandarizados, tiendas de muebles a medidas, y la flor y nata $$$, empresas especializadas en vitrinas para el coleccionismo de minerales.
Sea como fuere lo mejor es ver las soluciones de otros coleccionistas que han pasado previamente por ese trago. Son muy variadas e ingeniososas las maneras en que algunos han atacado el problema y la mayoría de las veces son el resultado de un trabajo de meses o años.


