Quién me iba a decir que aquel mítico profesor y sacerdote salesiano, salmantino de pura cepa, iba a abandonar estos campos tan lejos de su casa natal.
Leo en un blog la siguiente noticia:
Fue mi profesor de Latín en Urnieta (Gipuzkoa) en aquellos duros años de los cursos 1987/88 y 1988/1989 (mis 1º y 2º de BUP).
Aunque yo le conocí ya mayor, por aquel entonces aún tenía mucho fuelle. Era un profesor duro, estricto, recto, un poco chillón pero justo. En la sobremesa de las comidas en todas las fiestas siempre nos recitaba una poesía de su puño y letra donde hablaba de la actualidad de la Comunidad.
En la foto de arriba aparece con su sempiterna cartera o carpeta de mano y siempre con traje y corbata.
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