Obviamente, estar al tanto de estos avances implica una formación continuada de los trabajadores, y a eso me he dedicado los últimos tres meses en el Hospital de Basurto en Bilbao. Aquí he aprendido nuevas tácticas y técnicas en este campo con un personal altamente cualificado y de una calidad humana excepcional.
Con estas líneas quiero agradecer a físicos, médicos, personal de enfermería, auxiliares, etc., todo su apoyo, dedicación y paciencia. Y a las niñas y niño de Naia e Igor, el astronauta y el gato que me han pintado como regalo de despedida.
1 comentario:
Gracias, Agustín, pero sin duda la suerte ha sido nuestra la de tenerte con nosotros en el servicio. Se te está echando de menos
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